Ser ciudadano no es una tarea tan fácil como parece, menos para países no acostumbrados al desarrollo, que de pronto el modelo global a seguir se nos impuso, eliminando de golpe un pasado totalmente distinto.
Así es, los países hispanoamericanos veníamos acostumbrados a un tipo de gobierno encabezado por un rey que gobernada a distancia, pero que cuyos hombres gobernaban con absoluta autoridad. Tras la independencia quienes asumieron este poder fueron las aristocracias criollas, quienes paulatinamente fueron generando concesiones al resto de la población, cuyas situaciones era en la mayoría de los casos bastante paupérrima. Lo anterior ha generado en en nuestra conciencia social un modo de pensar en donde se va al Estado mismo como un "padre", quien como hijo se preocupa del bienestar de ellos. Pero esta mentalidad ya se ha estirado mucho en el tiempo, y las personas tendemos a olvidar que junto a los derechos, vienen también los deberes. Como dijo alguna vez el presidente estadounidense John F Kennedy: NO preguntes lo que el país puede hacer por ti, sino que pregunta que puedes hacer tu por el país.
En los países europeos y las antiguas colonias inglesas (EE.UU, Canadá, Australia), a diferencia nuestra, poseen un historial, muy cruento por lo demás, pero historial al fin y al cabo, de todo un proceso que los llevó a una construcción cívica mucho más ordenada y responsable, por lo que los ciudadanos de esos países tienden a ser más "civilizados". El problema que ahora tienen es que a Europa ha llegado una enorme masa de gente que no ha compartido ese pasado, por lo que tienen a romper ciertas estructuras sociales o simplemente a no respetarlas.
Volviendo a nosotros, yo no pretendo borrar del todo nuestra construcción cultural. Nosotros no somos Europa o EE.UU, pero si creo que podemos mejoras ciertos aspectos, los cuales enumeraré ahora:
1) No ser egoístas: Es decir, no pensar solamente en nosotros, y lo que es mejor para nosotros y nuestras familias. Debemos pensar en grande. Un ejemplo sería el paro de los empleados públicos. Su trabajo es de mucha importancia para toda la población, y cuando estos deciden irse a paro por razones a mi gusto ineficientes, creo que hacen un enorme daño, con tal de obtener unas concesiones que muchas veces simplemente no es posible de tener.
Este punto lo puedo alargar mucho más, pero al final, creo que se entiende la idea.
2) Cuidar nuestro país: No es mucho pedir que no debemos ensuciar nuestras plazas, calles, parques, etc. Botemos la basura donde corresponde, no rayemos las paredes, no rompamos las obras publicas, respetemos los parques nacionales, respetemos los recintos privados de cada uno de nosotros.
3) Seamos pro activos: Ayudar a la población a partir de tu área de trabajo. Si eres abogado, pues haz el bien, si eres profesor, educa bien, si eres empleado publico, entrega una sonrisa. Así también no debemos esperar a que una figura mayor nos ayude a salir adelante. Obviamente hay casos en que el Estado es realmente necesario, pero fuera de esos casos, debemos aprender a tomar la batuta nosotros mismos, y actuar por nosotros mismos.
Si tu eres un alumno actualmente, recuerda, la próxima vez antes de salir a protestar por la calidad de la educación, pregúntate que estas haciendo tu por educarte mejor
Continuará...
Pensar con Calma
¡Hola, bienvenidos! La intención de este blog es compartir mi opinión personal sobre como hacer un buen país, a partir de reflexiones propias. Espero que mis ideas te gusten y te hagan cuestionar tus propios criterios, a partir de los cuales generes tu propia opinión que gustoso estaré dispuesto a leer (siempre cuando sea con respeto) ¡No digo más y bienvenidos!
viernes, 11 de noviembre de 2016
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Cambiar la educación
Este es un tema que está más que trillado, pero que no obstante queda mucho que resolver.
Cuando se habla de cambiar la educación nos encontramos ante un problema no menor, ya que no existe un modelo único de educación y ninguno que sea más sobresaliente que otro.
Pero si puedo decir que el modelo chileno no está funcionando bien, y eso es comprobable en varios niveles, siendo uno de ellos la estructura de enseñanza, cuyas directrices están basados en el pedagogismo, cuyo dictamen, en simples palabras, consiste en no "imponer" la información al alumnos, sino que este la descubra por su cuenta. En la teoría esto suena fantástico, pero lamentablemente esta mentalidad pedagógica (en el caso chileno) actua dentro de un marco enteramente contrario, por lo que la figura del profesor dentro del aula resulta un tanto ambigua, entre que esta ejerce como autoridad de la sala, pero al mismo tiempo no debe intervenir "mucho" en el proceso de aprendizaje del alumno.
Para no quedarme en la simple critica, voy a proponer algo que por lo demás no es novedoso, pero que sin embargo no logra triunfar del todo, debido a su factor de riesgo. Esta solución es romper los marcos rígidos de la estructura pedagógica a través de una sola arma; la CREATIVIDAD.
La creatividad supone un riesgo, porque significa implementar ideas nuevas dentro un contexto nuevo, pero es así como la sociedad ha ido progresando a lo largo de nuestra historia. Cuando el hombre oscilaba entre el mono y el ser humano, hubo unos que fueron más creativos y decidieron experimentar con el fuego, y así con todos los demás descubrimientos e inventos. Por ello, la creatividad también supone un arroje, arriesgarse por lo nuevo.
No significaba que la creatividad deba ser una ruptura del modelo tradicional, porque la capacidad para lograr eso requiere de personas muy capaces, pero si significa lograr salirse de lo establecido de vez en cuando, tratar de enseñar desde una perspectiva distinta, porque al final, lo que la educación escolar busca (o al menos debería buscar) es que el alumno saqué lo mejor de si mismo, y no aprender contenidos que luego de un tiempo olvidará, lo que no significa que no haya que enseñar contenido, pero que aquel contenido enseñado tenga una repercusión intelectual en el aprendiz que le permita ir descubriendo sus gustos, capacidades y habilidades, para luego trabajarlos y fortalecerlos.
Si se trata de hacer un cambio, más que gastar millones de pesos en cambiar la arquitectura escolar, yo comenzaría por otorgar un mayor grado de libertad a los colegios y profesores, e incentivarlos a explorar con nuevos métodos de enseñanza.
Hay quienes creen que con este tipo de cosas no se juega, pero este pensamiento tan fatalista de la educación no nos permite avanzar. Si bien hay un factor riesgo, lo peor que podría pasar es que el alumno no aprenda los objetivos estipulados por el ministerio de educación
Cuando se habla de cambiar la educación nos encontramos ante un problema no menor, ya que no existe un modelo único de educación y ninguno que sea más sobresaliente que otro.
Pero si puedo decir que el modelo chileno no está funcionando bien, y eso es comprobable en varios niveles, siendo uno de ellos la estructura de enseñanza, cuyas directrices están basados en el pedagogismo, cuyo dictamen, en simples palabras, consiste en no "imponer" la información al alumnos, sino que este la descubra por su cuenta. En la teoría esto suena fantástico, pero lamentablemente esta mentalidad pedagógica (en el caso chileno) actua dentro de un marco enteramente contrario, por lo que la figura del profesor dentro del aula resulta un tanto ambigua, entre que esta ejerce como autoridad de la sala, pero al mismo tiempo no debe intervenir "mucho" en el proceso de aprendizaje del alumno.
Para no quedarme en la simple critica, voy a proponer algo que por lo demás no es novedoso, pero que sin embargo no logra triunfar del todo, debido a su factor de riesgo. Esta solución es romper los marcos rígidos de la estructura pedagógica a través de una sola arma; la CREATIVIDAD.
La creatividad supone un riesgo, porque significa implementar ideas nuevas dentro un contexto nuevo, pero es así como la sociedad ha ido progresando a lo largo de nuestra historia. Cuando el hombre oscilaba entre el mono y el ser humano, hubo unos que fueron más creativos y decidieron experimentar con el fuego, y así con todos los demás descubrimientos e inventos. Por ello, la creatividad también supone un arroje, arriesgarse por lo nuevo.
No significaba que la creatividad deba ser una ruptura del modelo tradicional, porque la capacidad para lograr eso requiere de personas muy capaces, pero si significa lograr salirse de lo establecido de vez en cuando, tratar de enseñar desde una perspectiva distinta, porque al final, lo que la educación escolar busca (o al menos debería buscar) es que el alumno saqué lo mejor de si mismo, y no aprender contenidos que luego de un tiempo olvidará, lo que no significa que no haya que enseñar contenido, pero que aquel contenido enseñado tenga una repercusión intelectual en el aprendiz que le permita ir descubriendo sus gustos, capacidades y habilidades, para luego trabajarlos y fortalecerlos.
Si se trata de hacer un cambio, más que gastar millones de pesos en cambiar la arquitectura escolar, yo comenzaría por otorgar un mayor grado de libertad a los colegios y profesores, e incentivarlos a explorar con nuevos métodos de enseñanza.
Hay quienes creen que con este tipo de cosas no se juega, pero este pensamiento tan fatalista de la educación no nos permite avanzar. Si bien hay un factor riesgo, lo peor que podría pasar es que el alumno no aprenda los objetivos estipulados por el ministerio de educación
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